Esos días en los que no te podés dormir de la ansiedad, porque tenés que hacer algo importante al otro día... Seguro que a vos te pasó, o me equivoco? Creo que no.
El pasado domingo 28 de agosto, no fue otro día más, fue uno único, algo que nunca voy a olvidar en mi vida.
Eran las 7am y sonaba el despertador, exacto, en vez de volver de "caravana mágica", me levantaba para emprender ese viaje que tanto ansiaba durante toda la semana. Córdoba me esperaba. Decidí salir de la cama, buscar mi camiseta, desayunar e irme a ver al amor de mi vida. El recorrido que debía hacer desde casa hasta el Coloso MB estaba lleno de nervios, porque era la primera vez que viajaba sola, sin mis viejos!! Una locura total tenía dentro mío, que ni yo podía creerlo.
El tiempo comenzaba a pasar, ya eran las 8.30am y estábamos esperando, con desconocidos, la trafic blanca que nos pasaría a buscar para poder llegar a destino. De un instante a otro nos avisan que nuestro medio de transporte se iba a demorar hasta las 10am, y que no íbamos a poder parar en el camino para almorzar. Nuestras ganas de partir eran conocidas, pero el chofer no llegaba más!
Dicen que la espera desespera, y las horas no se pasaban más... 10.40am, llegaba la bendita trafic. Nos subimos, nos acomodamos, y preguntamos cuántas horas calculaban para llegar a Córdoba; nos dijeron aproximadamente 4.30hs.
La autopista, excelente estado de la misma, sin UNA estación de servicio para parar. De un momento a otro, el vehículo se detuvo en la banquina y todos nos mirábamos sin entender nada de lo que ocurría. "Tengo dos noticias, una buena y una mala", nos dijeron. "La mala es que se pinchó una manguera y la buena es que tenemos cinta para arreglarla"... Nuestras caras cambiaron para mal. Media hora más esperando, mientras los autos que pasaban tocaban bocina como si no ocurriera nada. Todo se arregló y seguimos en viaje.
Pasábamos colectivos, trafics y muchos autos que se dirigían en el mismo sentido que nosotros: Córdoba.
El viaje se pasó rápido, pero al entrar a la ciudad vecina, el chofer se dió cuenta de que no tenia la más PUTA idea de dónde se encontraba el estadio Mario "sin aliento" Kempes. Comenzó a dar vueltas por tooooodo Córdoba, hasta que se metió en una caravana de autos, que no era tan mágica como imaginábamos... Bocinas, autos, gente, gente, gente y más gente!! Leprosos!! Los encontramos! NO... Todo era celeste, Belgrano cubría toda la ciudad y una trafic blanca con todas las cortinas cerradas ROJAS recorría ese trayecto. "Estamos listos", se escuchaba dentro.
De un momento a otro llegamos al estadio, pero sin encontrar a los visitantes, que éramos nosotros; sino que veníamos del lado local. Ya era la hora del partido, comenzábamos a ponernos nerviosos... Celular por acá, celular por allá.. ARRANCA BELGRANO VS. NEWELL'S =/
Una odisea el viaje porque nunca llegábamos a la cancha, pero "nos dejaron pasar" desde el lado celeste hacia el rojo y negro en cuestión de minutos.
La trafic estacionó, nosotros con entrada en mano bajamos y nos fuimos corriendo hacia el estadio, todos estábamos llegando al mismo tiempo, la mayoría tarde, por supuesto, por culpa de la policía cordobeza que decidió parar a colectivos, autos y combis en medio de la entrada a la ciudad para hacer "cacheo".
"Acá está la gloriosa banda del rojinegro" comenzaba a bajar el aliento desde la tribuna. 15' del primer tiempo y logramos entrar al bellísimo ex Chateau. El partido se tornaba interesante, hasta que a los 42' GOOOOOOL de Newell's!! Me doy vuelta para observar al pueblo leproso como festejaba el gol de Aquino, y de repente, me encuentro con una pantalla gigante en la tribuna. 2 a 1 marcaba el resultado. Mi cara de sorprendida duró unos segundos y decidí preguntar que había pasado. La señora que tenía al lado me comentó que al principio del partido los de Belgrano nos habían metido dos goles... =(
No entendía nada, mi indignación era terrible! "¿Todo el viaje y lo que pasamos para esto?". Las redes sociales reventaban de bronca. Se terminó el primer tiempo y era momento de despejarse un rato.
"Con 15 peso', con 15 peso' me hago alto guiso", frase que aparece en el Kempes después de haber sido escuchada en Paso a Paso días atrás.
Ya habían pasado los minutos que separaban el primer tiempo del segundo y comenzaba nuevamente a rodar la pelota. Era el momento de Newell's, necesitábamos ganar para no escaparnos del lote de los de arriba, de los que pelean el campeonato.
GOOOL x 2 de Noir y la lepra deliraba en la tribuna. Maniquíes parecían los de Belgrano.
Una tarde a puro gol, primera vez en la historia que se pudo remotar un 2 a 0 abajo de visitante. 45' y terminó el partido. 45' a esperar a que se vayan los hinchas locales.
El viaje comenzaba nuevamente, debíamos volver a casa. "Marlene, ¿te dormiste?", me decían.
El pasado domingo 28 de agosto, no fue otro día más, fue uno único, algo que nunca voy a olvidar en mi vida.
Eran las 7am y sonaba el despertador, exacto, en vez de volver de "caravana mágica", me levantaba para emprender ese viaje que tanto ansiaba durante toda la semana. Córdoba me esperaba. Decidí salir de la cama, buscar mi camiseta, desayunar e irme a ver al amor de mi vida. El recorrido que debía hacer desde casa hasta el Coloso MB estaba lleno de nervios, porque era la primera vez que viajaba sola, sin mis viejos!! Una locura total tenía dentro mío, que ni yo podía creerlo.
El tiempo comenzaba a pasar, ya eran las 8.30am y estábamos esperando, con desconocidos, la trafic blanca que nos pasaría a buscar para poder llegar a destino. De un instante a otro nos avisan que nuestro medio de transporte se iba a demorar hasta las 10am, y que no íbamos a poder parar en el camino para almorzar. Nuestras ganas de partir eran conocidas, pero el chofer no llegaba más!
Dicen que la espera desespera, y las horas no se pasaban más... 10.40am, llegaba la bendita trafic. Nos subimos, nos acomodamos, y preguntamos cuántas horas calculaban para llegar a Córdoba; nos dijeron aproximadamente 4.30hs.
La autopista, excelente estado de la misma, sin UNA estación de servicio para parar. De un momento a otro, el vehículo se detuvo en la banquina y todos nos mirábamos sin entender nada de lo que ocurría. "Tengo dos noticias, una buena y una mala", nos dijeron. "La mala es que se pinchó una manguera y la buena es que tenemos cinta para arreglarla"... Nuestras caras cambiaron para mal. Media hora más esperando, mientras los autos que pasaban tocaban bocina como si no ocurriera nada. Todo se arregló y seguimos en viaje.
Pasábamos colectivos, trafics y muchos autos que se dirigían en el mismo sentido que nosotros: Córdoba.
El viaje se pasó rápido, pero al entrar a la ciudad vecina, el chofer se dió cuenta de que no tenia la más PUTA idea de dónde se encontraba el estadio Mario "sin aliento" Kempes. Comenzó a dar vueltas por tooooodo Córdoba, hasta que se metió en una caravana de autos, que no era tan mágica como imaginábamos... Bocinas, autos, gente, gente, gente y más gente!! Leprosos!! Los encontramos! NO... Todo era celeste, Belgrano cubría toda la ciudad y una trafic blanca con todas las cortinas cerradas ROJAS recorría ese trayecto. "Estamos listos", se escuchaba dentro.
De un momento a otro llegamos al estadio, pero sin encontrar a los visitantes, que éramos nosotros; sino que veníamos del lado local. Ya era la hora del partido, comenzábamos a ponernos nerviosos... Celular por acá, celular por allá.. ARRANCA BELGRANO VS. NEWELL'S =/
Una odisea el viaje porque nunca llegábamos a la cancha, pero "nos dejaron pasar" desde el lado celeste hacia el rojo y negro en cuestión de minutos.
La trafic estacionó, nosotros con entrada en mano bajamos y nos fuimos corriendo hacia el estadio, todos estábamos llegando al mismo tiempo, la mayoría tarde, por supuesto, por culpa de la policía cordobeza que decidió parar a colectivos, autos y combis en medio de la entrada a la ciudad para hacer "cacheo".
"Acá está la gloriosa banda del rojinegro" comenzaba a bajar el aliento desde la tribuna. 15' del primer tiempo y logramos entrar al bellísimo ex Chateau. El partido se tornaba interesante, hasta que a los 42' GOOOOOOL de Newell's!! Me doy vuelta para observar al pueblo leproso como festejaba el gol de Aquino, y de repente, me encuentro con una pantalla gigante en la tribuna. 2 a 1 marcaba el resultado. Mi cara de sorprendida duró unos segundos y decidí preguntar que había pasado. La señora que tenía al lado me comentó que al principio del partido los de Belgrano nos habían metido dos goles... =(
No entendía nada, mi indignación era terrible! "¿Todo el viaje y lo que pasamos para esto?". Las redes sociales reventaban de bronca. Se terminó el primer tiempo y era momento de despejarse un rato.
"Con 15 peso', con 15 peso' me hago alto guiso", frase que aparece en el Kempes después de haber sido escuchada en Paso a Paso días atrás.
Ya habían pasado los minutos que separaban el primer tiempo del segundo y comenzaba nuevamente a rodar la pelota. Era el momento de Newell's, necesitábamos ganar para no escaparnos del lote de los de arriba, de los que pelean el campeonato.
GOOOL x 2 de Noir y la lepra deliraba en la tribuna. Maniquíes parecían los de Belgrano.
Una tarde a puro gol, primera vez en la historia que se pudo remotar un 2 a 0 abajo de visitante. 45' y terminó el partido. 45' a esperar a que se vayan los hinchas locales.
El viaje comenzaba nuevamente, debíamos volver a casa. "Marlene, ¿te dormiste?", me decían.
UNA ENFERMEDAD QUE NUNCA ENTENDERÁN...
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