29 de mayo de 2012

Existen momentos para sufrir, pero una vida para amar.


Una jornada palpitante se acercaba, pero otro tropezón casi se convierte en caída.
La felicidad por conseguir una entrada para viajar a Boedo y seguir prendidos en la punta, se vio opacada. Pareciera que la indignación comenzó el día en que desde el club Newell´s Old Boys se anunciaba la cantidad de entradas emitidas por la gente de San Lorenzo -un equipo que viene en caída y arrastra malos resultados futbolísticos, torneos tras torneos-.
Si bien 2500 entradas son una buena cantidad, los leprosos no se vieron muy contentos con esta iniciativa por parte de los de Boedo; es que estando en la pelea por la obtención de un nuevo título, la gente quiere seguir a su equipo a la cancha que sea y esta oportunidad era la mejor porque a Buenos Aires llegás en solamente tres horitas. El miércoles se anunció que la venta comenzaba al día siguiente, pero lo malo fue que de las 2500 entradas que se otorgaban, 500 se iban a poner a la venta del público y las 1500 restantes, iban a ser destinadas a la subcomisión del hincha, dirigentes y  filiales. Esto puso de mal humor a muchos de los leprosos que viajan habitualmente en autos particulares.
Jueves 24, vísperas de feriado. Larga cola de hinchas de Newell´s desde la madrugada esperando por una entrada, una de las 500 que estaban disponibles. No lograron abrir las boleterías que en menos de una hora ya habían arrasado con todo, lo raro fue que nunca parecieron 500 entradas, sino 100. En ese momento la gente comenzaba a molestarse, muchos estaban desde el día anterior y no pudieron conseguir nada; el maltrato por parte del club se hizo presente y nadie hizo nada. O por lo menos eso fue lo que sintieron varios de los hinchas que presenciaron ese momento.
Quedarse sin entrada fue feo, pero lo peor vino después, el partido disputado entre Newell´s y San Lorenzo. Para la mayoría de los leprosos un partido para el olvido, un encuentro que si lo ganaban los rojinegros quedaban punteros cómodos. Solamente un punto los distanciaba de Boca, y llegando a la victoria, los dejaba en soledad mirando a todos desde lo más alto, pero todo eso era un sueño, una ilusión… Llegar a Boedo con todas las esperanzas y que se derrumbe todo es lo peor que le puede pasar a un hincha; si bien los cálculos matemáticos todavía dan para obtener el campeonato, cuando Boca se corta solito y solo, es difícil que se caiga.
Con una ventaja de 2 goles en el primer tiempo, Newell´s parecía que ya tenía dominado el partido, pero no, llegó el segundo tiempo y 3 goles sentenciaron la derrota del equipo del Tata. Pitada final y a otra cosa. Bronca, desazón, tristeza, indignación. Nada alcanza para poder describir ese momento. Los hinchas que tuvieron la posibilidad de viajar, seguramente volvieron con cara de no muchos ánimos; los que lo vieron por tv o tuvieron a mano una radio, una desesperación porque no pueden hacer nada. Apagar todo, irse a dormir, descargarse mediante las redes sociales, gritar, echarle la culpa a alguien, quedarse sentado, llorar, desilusionarse…
La indignación que se vio desde un principio con respecto a la venta de entradas y la cantidad que estaba a disposición del pueblo leproso, se calcó en el resultado del partido y en las caras de los hinchas.
Lo único que queda es salir adelante y pensar que este tropezón no es una caída, sino un golpe para ponerse de pie. Hace tan solo tres meses atrás, pelear el campeonato era una cosa impensable para casi todos, pero gracias al trabajo de un cuerpo técnico excepcional, la lepra vuelve a los puestos de los que nunca debió salir y hay que recordar, como decía Simón Bolívar: “El arte de vencer se aprende en las derrotas".

8 de mayo de 2012

El equipo de Martino se sube a la punta y mira a todos desde arriba



Finalizada la fecha 13 del torneo de Primera División, Newell´s y Boca lideran la tabla de posiciones.



El Clausura está que arde. Boca, Newell´s, Tigre, Vélez y Arsenal son los encargados de animar este torneo y tan sólo los separan una pequeña cantidad de puntos. Los bosteros y leprosos son los que más captan la atención de los medios y de los simpatizantes, es así que estos equipos son los que movilizan más gente de visitante y alcanzan record de entradas.
El pasado domingo, Newell´s Old Boys enfrentaba a Olimpo en Bahía Blanca con la esperanza de quedar como único puntero hasta la hora del comienzo del partido de los xeneizes en la ciudad de Rafaela. Si bien el encuentro protagonizado por los rosarinos y bahienses terminó con resultado favorable para la lepra, Boca debía sumar para no desprenderse de la punta y así lo hizo, empató con un tibio Atlético y se llevó un punto a Buenos Aires.
En esta oportunidad, tuvimos el agrado de contar con las palabras de Martín Tonso, mediocampista del equipo rojinegro, quién resaltó el gran trabajo de Gerardo “Tata” Martino, flamante director técnico.



- ¿Cómo ves a Newell's en esta última etapa del torneo?
 
- Lo veo muy bien desde la confianza que generó el técnico, como también los partidos ganados de local y de visitante. Muchos jugadores levantaron su nivel y hay muy buen estado anímico en el equipo, lo que permite que se juegue mejor y más tranquilo.
- Hablás de la confianza del técnico y la influencia que tiene en ustedes. ¿Alguna vez pensaste que esto iba a pasar? ¿Tenías en mente la difícil situación por la que pasaba el equipo y qué también iba a ser difícil remontar?
 
- Somos conscientes de que estábamos en una situación difícil y de que este torneo necesitábamos sumar una buena cantidad de puntos. Sorprende ver a Newell´s puntero y en un buen nivel, pero estamos pasando un muy buen momento y tenemos que aprovecharlo.
 
- Martino dijo, luego del partido en Bahía Blanca, que Newell's puede ser considerado como candidato. ¿Coincidís a pesar de estar sorprendido de estar en la punta?
 
- Los resultados invitan a soñar, y si seguimos haciendo las cosas como hasta ahora, se pueden dar resultados más que positivos.
 
- ¿Soñás con ser campeón con Newell's?
 
- Siempre se sueña con ser campeón. Para eso entrenamos.




Newell´s se encuentra en la cima del torneo y aún faltan seis fechas para la culminación del mismo; la expectativa por parte de jugadores, cuerpo técnico e hinchas, emociona y da que hablar, traspasando fronteras.

24 de abril de 2012

¿Novedades? Llamemos a Don Julio

Así como en Europa existen los torneos denominados largos, Argentina no quiere quedar atrás y pretende renovar el fútbol a través de una reestructuración.


Una nueva manera de ver el fútbol, balompié, o simplemente, el fulbo como lo conocemos los argentinos, reincide en la hinchada local. Los torneos ya no tendrán que ser seguidos por una calculadora, con extensas cuentas y números por doquier, sino que se estima que se volvería a los torneos largos, se eliminarían las promociones y todos estarían más “contentos” a la hora de saber quién o quiénes descenderían y clasificarían a las copas internacionales.


Desde AFA (Asociación del Fútbol Argentino), no dan muchos indicios sobre el tema, pero queda en claro que para la temporada 2012/13, ya no todo seguirá igual. Desde la Primera División, se propone que las promociones desaparezcan casi por completo de la mente del hincha, los periodistas y dirigentes, logrando como algo sobresaliente la incorporación de un nuevo descenso directo; se mantendrán los dos campeones correspondientes por torneo –Apertura y Clausura- teniendo con esto dos líderes en el fútbol argentino durante una temporada.


El torneo del Nacional B se verá afectado desde los ascensos y descensos, teniendo tres y dos respectivamente. En cuanto al primero, ascenderían los tres mejores primeros equipos de tabla general que disputen las dos ruedas en las que se desarrolla el campeonato de la segunda división, y descenderían los dos peores ubicados al finalizar el campeonato en la tabla de los promedios. Teniendo en cuenta los torneos inferiores (B Metropolitana, Primera C y Primera D), tendrían dos ascensos y dos descensos pero, en este último, uno definido por la tabla de los promedios y el otro, por la tabla general, es decir, el campeonato que se esté llevando a cabo en ese momento.


Considerando las Copas internacionales, en este caso la Libertadores de América, los equipos que accederán a ellas serían: el campeón del Clausura actual, el del Apertura próximo y los tres primeros mejores ubicados en la tabla general de la temporada que se esté desarrollando. También se tendría en cuenta la Copa Argentina, comenzada a jugar a principios de este año que trajo sus pro y sus contras en el fútbol y en su mandamás, Julio Grondona. Ésta obtendrá su campeón que lo incluirá firmemente en la Copa Libertadores del año próximo.


Nadie quería quedarse atrás con esta noticia, es por eso que los presidentes de algunos clubes no se callaron y comenzaron a dar sus opiniones. Los encargados de dirigir en los equipos santafecinos, tanto de Unión como Colón, se vieron gratamente afiliados a esta nueva medida que se tomaría; no tanto así, los presidentes de Velez y San Lorenzo, que pretenden cambiar otros puntos en esta iniciativa.


Todo va a cambiar, todo será diferente de ahora en más con esta nueva forma de ver el fútbol.

Violencia y caos sin fin

En el marco de la vigésimo novena fecha del Nacional B y la décima, de la Primera división de Argentina, los equipos rosarinos se vieron involucrados en distintos hechos ocurridos en nuestro país.


Si bien en el fútbol argentino son comunes las peleas entre barras, los insultos entre hinchas y policías, agresiones entre locales y visitantes, etc., en esta oportunidad, los equipos de nuestra ciudad están directamente metidos en el tema. Rosario Central, tras los inconvenientes sufridos en La Plata en el encuentro contra Gimnasia y Esgrima, las autoridades del organismo de seguridad (COPROSEDE) decidieron que los hinchas canayas no puedan viajar más de visitante. Casualidad o no, en la fecha 29º correspondiente al campeonato del Nacional B, los hinchas “decidieron viajar”, se pusieron en venta las entradas y los rosarinos emprendieron su viaje hacia Quilmes, en la provincia de Buenos Aires. El encuentro se desarrolló con normalidad, pero en el final del partido sin ser un espectáculo futbolístico, sino todo lo contrario, los simpatizantes de Central se encontraron con llantas pinchadas, vidrios rotos y destrozos en los diferentes vehículos con los que se habían trasladado de Rosario a Buenos Aires; además de dos colectivos incendiados, en dónde también viajaban los canayas. Esto puso en Alerta a los dirigentes del equipo de Arroyito que con argumentos presentó una queja y reclamo, hacia las autoridades políticas y policiales del Club Atlético Quilmes.

Además de estos incidentes, la recaudación del partido se vio afectada cuando dos personas con vestimenta del club local, ingresaron en inmediaciones del estadio y sustrajeron un monto de aproximadamente $80.000, correspondiente a la venta de entradas visitantes.

Por el lado de Newell’s Old Boys, en el partido contra Banfield por la 10º fecha del torneo de Primera División, los incidentes se produjeron en la previa del encuentro, a diferencia del de Rosario Central que fue post partido. En este caso, con la policía de por medio, los hinchas leprosos se sintieron brutalmente agredidos, no sólo verbalmente, sino también físicamente por parte de las autoridades policiales en inmediaciones del Coloso del parque, precisamente en la entrada al estadio. Siendo aproximadamente las 15:30hs, media hora antes del comienzo del choque versus el taladro, los leprosos colmaron los ingresos a las populares y plateas muy sobre la hora, siendo así esto un inconveniente para la policía, porque muchas veces se hace casi imposible controlar a tanta gente, como mueve el fútbol argentino. Mientras se acercaba la hora para que empiece el partido, los hinchas estaban ansiosos y preocupados porque la cola no avanzaba, fue en ese momento cuando la policía, no se sabe si por querer imponer su autoridad, comenzaron a tirar balazos de goma a las personas que nada estaban haciendo en el ingreso. Esto trajo consecuencias, porque se vive un miedo que muchas veces puede ser incontrolable por parte de la gente; en esa oportunidad, las personas se distancian de la fila en la que están y se alejan para que las balas no les impacten en sus cuerpos, cosa probable de ocurrir. Sin embargo, las autoridades no trataron de organizar lo que ellos habían provocado, sino lo contrario, los caballos fueron empujados encima de los hinchas y los perros también. Nadie podía controlar nada, se acercaba el momento del comienzo del partido y todavía había gente esperando para poder entrar; los molinetes fueron corridos de su lugar, desconectados, todos tratando de pasar por algún pequeño lugar y al fin y al cabo, la mayoría pudo entrar, todos no, ya que algunos tuvieron que ser llevados por desmayos o balazos de goma a causa del descontrol que se estaba viviendo.

El futbol argentino, involucrado en cosas como éstas. ¿Nadie piensa hacer nada al respecto?

17 de abril de 2012

Una verdadera vergüenza (Parte II)





Pude recolectar algunos testimonios de hinchas que estuvieron en el Coloso, el día domingo frente a Banfield a la hora de entrar a la cancha justo en el momento que se armó el "revuelo".

Estaría bueno que se tomen serias decisiones, vuelvo a repetir, sobre el accionar policial. Me parece oportuno aportar en este caso, algunas de las situaciones en las que se vieron involucrados varios hinchas leprosos. Por eso es que les dejo varias fotos, videos y algunos comentarios extraídos de twitter.












15 de abril de 2012

Una verdadera vergüenza

Sinceramente comienzo a escribir esto con una bronca y una impotencia que ni yo imaginaba que tenía, es una cosa difícil de explicar...
Subir los escalones de la popular temblando y llorando, no es algo que pasa todos los días. La verdad, es una vergüenza el accionar policial y las decisiones que toman en cuanto a la organización. No soy quién para meterme en cómo pasan a actuar las fuerzas policiales, pero creo que como espectadora me sentí defraudada, maltratada e insultada. Me encantaría que a esa policía que le tiraba el perro encima a una chica y le decía: "Callate la boca, ¿qué mirás con esa cara?", no esté el próximo partido, porque es una falta de respeto que te traten así. Mientras uno quiere entrar civilizadamente a la cancha, haciendo la cola como corresponde, ellos con sus caballos, perros y a los tiros, se te tiran encima sin importarle NADA!!
Por otra parte, es una de locos que hagan solamente una entrada para poder entrar tanto a popular, como a la platea; y no me vengan a decir que tengo que ir más temprano, porque la gente que va a ir a ver un partido tranquilo con sus hijos y sacaron anticipadamente una platea, no pueden entrar por el mismo lugar! No sé que tienen en la cabeza los policías a la hora de armar eso, poniendo tablas de madera rodeando toda la cancha... imagínense que por esas cosas de la vida haya un incendio, digo, no? Por dónde salimos? Quedamos atrapados todos ahí y esperamos a que se vaya muriendo la gente? Habría que implementar otro sistema, porque parece que éste, a simple vista, no sirve. Una vez que te dejan pasar entre esas maderas y los "pasadizos" hechos con caños, otra cola más te espera, pero esta vez con caballos que son incontrolables. ¿Qué pasa? ¿Quieren meter miedo? ¿Necesitar hacer valer su jerarquía? Me parece que estamos en una sociedad en la que en vez de estar protegidos por la policía, tenemos que alejarnos por miedo a que nos hagan algo.
Ni hablar en la parte que ya habíamos pasado las dos colas y teníamos que pasar por los molinetes, molinetes dije? Pasar? HABÍA QUE SALTARLOS, estaban todos desconectados! Nadie que controle, solamente alguien que te decia: "Saltalo, saltalo".
Por suerte no nos pasó nada, pero otras personas tuvieron que ser socorridas y las sacaron de la cola entre tres o cuatro más, tomados de las manos y las piernas, supuestamente desmayadas. No nos caímos tampoco, porque si me tropezaba con algo estoy segura que en este momento estaría internada o algo así... Tengo mucha bronca, nunca pensé que podía pasar esto, ojalá que tomen decisiones y de las buenas.




No tengo más nada que decir, pero no quiero volver a pasar por esto, mis nervios estaban por las nubes, mi cuerpo temblando y mis ojos llorando; todo esto gracias a la POLICÍA.