En el marco de la vigésimo novena fecha del Nacional B y la décima, de la Primera división de Argentina, los equipos rosarinos se vieron involucrados en distintos hechos ocurridos en nuestro país.
Si bien en el fútbol argentino son comunes las peleas entre barras, los insultos entre hinchas y policías, agresiones entre locales y visitantes, etc., en esta oportunidad, los equipos de nuestra ciudad están directamente metidos en el tema. Rosario Central, tras los inconvenientes sufridos en La Plata en el encuentro contra Gimnasia y Esgrima, las autoridades del organismo de seguridad (COPROSEDE) decidieron que los hinchas canayas no puedan viajar más de visitante. Casualidad o no, en la fecha 29º correspondiente al campeonato del Nacional B, los hinchas “decidieron viajar”, se pusieron en venta las entradas y los rosarinos emprendieron su viaje hacia Quilmes, en la provincia de Buenos Aires. El encuentro se desarrolló con normalidad, pero en el final del partido sin ser un espectáculo futbolístico, sino todo lo contrario, los simpatizantes de Central se encontraron con llantas pinchadas, vidrios rotos y destrozos en los diferentes vehículos con los que se habían trasladado de Rosario a Buenos Aires; además de dos colectivos incendiados, en dónde también viajaban los canayas. Esto puso en Alerta a los dirigentes del equipo de Arroyito que con argumentos presentó una queja y reclamo, hacia las autoridades políticas y policiales del Club Atlético Quilmes.
Además de estos incidentes, la recaudación del partido se vio afectada cuando dos personas con vestimenta del club local, ingresaron en inmediaciones del estadio y sustrajeron un monto de aproximadamente $80.000, correspondiente a la venta de entradas visitantes.
Por el lado de Newell’s Old Boys, en el partido contra Banfield por la 10º fecha del torneo de Primera División, los incidentes se produjeron en la previa del encuentro, a diferencia del de Rosario Central que fue post partido. En este caso, con la policía de por medio, los hinchas leprosos se sintieron brutalmente agredidos, no sólo verbalmente, sino también físicamente por parte de las autoridades policiales en inmediaciones del Coloso del parque, precisamente en la entrada al estadio. Siendo aproximadamente las 15:30hs, media hora antes del comienzo del choque versus el taladro, los leprosos colmaron los ingresos a las populares y plateas muy sobre la hora, siendo así esto un inconveniente para la policía, porque muchas veces se hace casi imposible controlar a tanta gente, como mueve el fútbol argentino. Mientras se acercaba la hora para que empiece el partido, los hinchas estaban ansiosos y preocupados porque la cola no avanzaba, fue en ese momento cuando la policía, no se sabe si por querer imponer su autoridad, comenzaron a tirar balazos de goma a las personas que nada estaban haciendo en el ingreso. Esto trajo consecuencias, porque se vive un miedo que muchas veces puede ser incontrolable por parte de la gente; en esa oportunidad, las personas se distancian de la fila en la que están y se alejan para que las balas no les impacten en sus cuerpos, cosa probable de ocurrir. Sin embargo, las autoridades no trataron de organizar lo que ellos habían provocado, sino lo contrario, los caballos fueron empujados encima de los hinchas y los perros también. Nadie podía controlar nada, se acercaba el momento del comienzo del partido y todavía había gente esperando para poder entrar; los molinetes fueron corridos de su lugar, desconectados, todos tratando de pasar por algún pequeño lugar y al fin y al cabo, la mayoría pudo entrar, todos no, ya que algunos tuvieron que ser llevados por desmayos o balazos de goma a causa del descontrol que se estaba viviendo.
El futbol argentino, involucrado en cosas como éstas. ¿Nadie piensa hacer nada al respecto?
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